El Banco de España ha reformado su Reglamento Interno para fortalecer el control interno y la gobernanza. La auditoría interna deja de depender de la estructura ejecutiva.
Ahora depende directamente de la Comisión de Auditoría. Este órgano lo integran tres miembros del Consejo de Gobierno.
La reforma, aprobada el 26 de enero y publicada en el BOE, refuerza la independencia funcional de la auditoría interna. Además, alinea el modelo con las Normas Globales de Auditoría Interna.
La Comisión de Auditoría supervisará las cuentas anuales y las relaciones con los auditores externos. También revisará informes y planes de trabajo.
El nombramiento de la dirección de auditoría exigirá doble validación. La Comisión Ejecutiva propondrá el cargo y el Consejo de Gobierno lo ratificará.
La Comisión supervisará los servicios de control interno y la gestión de riesgos. Asimismo, informará al Consejo sobre su actividad al menos una vez al año.
La reforma también actualiza la estructura organizativa del Banco de España. El texto redefine las direcciones generales y adapta el organigrama a la realidad actual.
Además, el Banco institucionaliza la Oficina Independiente de Evaluaciones. Este órgano dependerá directamente del Consejo de Gobierno y contará con presupuesto propio.
Con estos cambios, el Banco de España refuerza la transparencia, la rendición de cuentas y la calidad del control interno en el sistema financiero.